- Confirma que el gobierno municipal sabía de anomalías en el mismo corredor donde la semana pasada fue localizada una presunta refinería clandestina.
- Peña Ortiz acudió a la zona tras denuncias vecinales por residuos peligrosos y encontró predios clausurados por la ASEA; no explicó qué seguimiento dio ni si informó a autoridades federales.
Redacción
REYNOSA, TAMPS. — El alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, reconoció que, al menos desde 2023, el Ayuntamiento tuvo conocimiento de irregularidades en predios ubicados en la Brecha El Becerro -el mismo corredor donde la semana pasada fuerzas federales aseguraron una instalación utilizada para el almacenamiento y presunto procesamiento ilegal de hidrocarburos-, luego de denuncias vecinales por el depósito de residuos peligrosos.
En entrevista con medios de comunicación, el presidente municipal relató que inspectores del Ayuntamiento acudieron al lugar para atender las quejas ciudadanas y, durante el recorrido, localizaron diversos predios que ya se encontraban clausurados por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA). En sus declaraciones no explicó si esas denuncias fueron notificadas posteriormente a autoridades federales ni precisó qué seguimiento administrativo recibieron.
«Ahorita recordando con los inspectores, nos habían dicho que la vez que hicieron inspección en ese lugar a petición de los vecinos que había residuos peligrosos en sus terrenos, ese predio y otros estaban clausurados por ASEA, tenían los sellos de clausura por ASEA… Ahí había clausura en su momento en 2023–2024», indicó.
Peña Ortiz explicó que las visitas a la zona ocurrieron después de que habitantes de la Brecha El Becerro denunciaron el presunto vertimiento de residuos peligrosos.
«Alguna vez pasamos por la Brecha El Becerro, nos pararon unos vecinos y nos dijeron que están viendo residuos peligrosos en sus predios, y fuimos a analizar quien lo estaba haciendo y al encontrar ese residuo nosotros visitamos todos los predios aledaños, instalaciones como esa, que hay varias en esos lugares y checamos que estaban clausurados por ASEA, en esos momentos, cuando estaban ahí los vecinos conmigo, cuando compartieron sus inquietudes de que estaban tirando residuos peligrosos.
Entonces no sabemos de ahí cómo está la situación pero hace más de dos años, hace años y medio o dos estaba clausurado por la ASEA esos tipos de predios, hay que ver qué paso posteriormente».
Cuestionado sobre si la administración que encabeza otorgó permisos para la construcción de los inmuebles ubicados dentro del territorio municipal donde posteriormente fueron asegurados más de 7.3 millones de litros de hidrocarburos, el alcalde evitó precisar ese punto y sostuvo que el Ayuntamiento no tiene responsabilidad porque se trata de instalaciones ubicadas en predios mayores a mil metros cuadrados o fuera de la mancha urbana.
«En protección civil le compete al estado cualquier instalación arriba de mil metros, Desarrollo Urbano no porque está fuera de la mancha urbana y son pastizales y área forestal, en el tema de ecología podemos ayudar cuando hay instalaciones que tienen residuos peligrosos y es por eso que los vecinos se acercaron a nosotros, pero en lo que tenga que ver con hidrocarburos la ley prohíbe a los municipios ingresar a hacer inspecciones porque no nos compete nada».
Tampoco confirmó si hubo un cambio de uso de suelo para los inmuebles ubicados en la zona y se limitó a señalar:
«Al parecer no hubo cambio de uso de uso, se tramitaron permisos ante ASEA de pastizales».
Las declaraciones del presidente municipal incorporan un nuevo elemento al caso, al confirmar que el Ayuntamiento conocía desde 2023 denuncias por residuos peligrosos y la existencia de predios clausurados por la ASEA en la Brecha El Becerro, varios años antes de los aseguramientos federales realizados durante 2026.
Pese a que por ley es facultad del municipio otorgar licencias de construcción de inmuebles en su territorio y supervisar su objetivo -ya sea habitacional, comercial o industrial-, el alcalde Peña Ortiz se deslindó de cualquier responsabilidad en torno a la edificación de una presunta mini refinería donde se habría procesado petróleo robado de Veracruz y Tabasco.
En su defensa, Peña Ortiz sostuvo que el municipio carece de facultades para autorizar, inspeccionar o regular instalaciones relacionadas con hidrocarburos y reiteró: «El municipio no da ni expide permisos con respecto a ese tipo de predios que tengan que ver con hidrocarburos».
El alcalde también calificó los señalamientos como un «ataque político», anunció que solicitará un derecho de réplica y afirmó que existen actores que buscan desviar la atención sobre los verdaderos responsables.
Las declaraciones de Peña Ortiz representan el primer reconocimiento público del presidente municipal de que el Ayuntamiento de Reynosa conocía antecedentes relacionados con instalaciones ubicadas en la Brecha El Becerro antes de los aseguramientos federales realizados durante 2026.
No obstante, su propia narración confirma que el gobierno municipal recibió denuncias ciudadanas, realizó recorridos en la zona y tuvo conocimiento de predios previamente clausurados por la autoridad ambiental federal, antecedentes que corresponden al mismo corredor donde posteriormente fueron localizadas instalaciones utilizadas para el almacenamiento y procesamiento de hidrocarburos.
Finalmente, el alcalde calificó los señalamientos como un «ataque político», anunció que solicitará un derecho de réplica y sostuvo que existen actores que buscan desviar la atención sobre los verdaderos responsables.








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