• Este espacio ahora cuenta con una plaza pública la Oda a la Industria para favorecer la convivencia de las y los vecinos, y regenerar el tejido social.
En el marco del Día del Trabajo, el Presidente Municipal, Isaac Montoya Márquez reinauguró la Oda de Hierro, escultura que fue elevada 7 metros de su nivel, lo que representó un reto de ingeniería y su estructura está conformada por 8 columnas que representan a la clase trabajadora, espacio con área funcional y además se iluminó para que pueda apreciarse en todo su esplendor por las noches.
Acompañado de la Presidenta Honoraria del DIF Municipal y diversos directores de la administración municipal, el Alcalde destacó que su gobierno busca recuperar la identidad, lo que hace sentir orgullosos a las y los naucalpenses con Huellas de la Transformación que quedarán para la posteridad.
“Hoy nos encontramos especialmente entusiasmados de un sueño que se vuelve una realidad, una realidad que se vuelve un legado, que habremos de dejar para las y los naucalpenses. La Oda de Hierro, representa la pujanza de la zona industrial de Naucalpan, que hay que decirlo, a pesar de los pesares, Naucalpan se preserva como el municipio que mayor aporta a la economía del Estado de México y de los que mayor aportación tiene a nivel nacional, estamos aumentando el PIB, estamos en 17%, estamos aumentando 1% más la aportación que le estamos haciendo al Estado de México”, destacó.
La escultura, creada por Eduardo Xochitiotzin en el año de 1967, tras los trabajos de rescate del espacio, ahora cuenta con una plaza pública la Oda a la Industria, en la que las y los vecinos pueden sentarse en bancas apropiadas para pasar ratos de esparcimiento.
Ante cientos de asistentes y representantes de diversos sectores, Montoya Márquez dijo que la Oda de Hierro representa la fuerza de las y los trabajadores de la industria de la transformación, esta mezcla de propósitos en beneficio de las comunidades y que marcó el crecimiento en el siglo XX, no solo de Naucalpan y de todo el país.
Apuntó “se convirtió en icono urbano, en una referencia innegable para todas y todos los vecinos asociado a generaciones de trabajadores que pasaron por estas fábricas, por estos centros de trabajo”, durante años se deterioró, se fueron perdiendo piezas y su presencia se fue borrando. Por ello, se decidió rescatar este espacio porque, es un icono, pero también el rescate del lugar, darle limpieza y que quede bien, para que quede a la vista de todas y de todos y que el progreso no se olvide de quienes en su momento lo hicieron posible.
Como un atractivo más del lugar que rodea a la escultura, se rescató la famosa Calabaza de princesas y cuentos de hadas que por muchos años se encontraba en la calle Ramos Millán, también conocida como la calle de Las Marimbas. La Calabaza también se colocó en la plaza de la Oda de Hierro para quienes quieran tomarse una foto del recuerdo o también recordar a quienes disfrutaron de ella hace algunas décadas.
La nueva posición del también conocido como Mono de Fierro, representó un reto de ingeniería al elevarlo 7 metros de su nivel. El proyecto tomó sus adecuaciones por el río Totolinga que pasa por debajo del monumento.
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