Miles de estudiantes, docentes, científicos y trabajadores se movilizaron en las principales ciudades de Argentina para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario e impulsar reclamos sociales.
La jornada estuvo marcada por incidentes y represión policial en las inmediaciones del Congreso, mientras en el recinto la oposición no logró el quórum necesario para anular el decreto de desregulación económica dictado por el presidente Javier Milei.
Movilización masiva y reclamo por la educación pública
La quinta Marcha Federal Universitaria reunió a una multitud pacífica integrada por familias, trabajadores y agrupaciones estudiantiles en la Plaza del Congreso.
Los manifestantes exigieron que el Gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario aprobada en 2025 y entregue los fondos adeudados para garantizar el funcionamiento institucional, la investigación científica y la actualización de becas.
Asimismo, la protesta denunció una severa pérdida del poder adquisitivo salarial que amenaza la continuidad del personal docente.
Para visibilizar el impacto directo en la comunidad universitaria, Marta Flores, trabajadora de la Universidad de Buenos Aires (UBA), afirmó: «Nuestro sueldo está perdiendo un gran poder adquisitivo y ya no aguantamos más».
Por su parte, Eric Simonetti, profesor de filosofía de la Universidad de La Plata, advirtió que la caída salarial «está provocando que miles y miles de docentes de todas las universidades renuncien, porque no les alcanzan los salarios».
A la columna educativa se sumaron sectores vulnerados por los ajustes del Ejecutivo, como jubilados, trabajadores de la salud y colectivos de personas con discapacidad.
Sobre este último reclamo, la docente Valeria Luz Filgueira denunció: «También estamos exigiendo el cumplimiento de la ley de emergencia en discapacidad. Los prestadores y el colectivo de discapacidad en su conjunto están recibiendo ataques de manera permanente».
Incidentes y respuesta policial frente al Parlamento
Poco antes de dar inicio al acto central, las fuerzas de seguridad accionaron carros hidrantes y dispararon gases lacrimógenos contra la multitud.
La intervención policial respondió a incidentes aislados causados por un grupo de unos ocho encapuchados —calificados por algunos medios de comunicación como «infiltrados»— que rompieron mobiliario urbano y arrojaron objetos contra la valla del Congreso.
Pese a tratarse de un foco aislado, la disparada de gases afectó de manera desproporcionada a familias y manifestantes pacíficos, tornando el aire irrespirable en la plaza durante más de dos horas.
Durante los disturbios, las cámaras de televisión registraron cómo el impacto de una bomba de gas hirió en la cabeza a una manifestante y un camarógrafo del canal C5N resultó agredido con un golpe en el rostro. Sin embargo, la movilización sostuvo su presencia en el centro capitalino.
Sin quórum en diputados y maniobra con la Ley de Tierras
De forma paralela a las protestas en la vía pública, los bloques opositores en la Cámara de Diputados fracasaron en su intento de convocar a una sesión especial para derogar el decreto de desregulación económica firmado por Javier Milei en diciembre de 2023.
La iniciativa del peronismo, la izquierda y bloques menores no alcanzó el quórum legal debido a la ausencia de bancadas aliadas al oficialismo.
Para evitar un revés legislativo completo, el Ejecutivo resolvió dar marcha atrás con la flexibilización de la compra de tierras por parte de extranjeros y mantener vigente la Ley de Tierras de 2011.
Esta maniobra política garantizó la inasistencia de sectores aliados, frustrando la discusión de proyectos vinculados con la emergencia en discapacidad y el endeudamiento familiar.
Durante la fallida sesión, el diputado peronista Germán Martínez criticó la postura gubernamental remarcando: «Vinimos a proteger a las personas con discapacidad, a aliviar a los endeudados y morosos y a reparar institucionalmente este daño que provocó el decreto».
Por su parte, el diputado Pablo Juliano, del bloque Provincias Unidas, cuestionó la estrategia del oficialismo manifestando: «Hicieron contorsionismo político para socavar la sesión de hoy, para que no haya quórum. Quieren extranjerizar la tierra y ahora dan marcha atrás. Van y vienen tomándole el pelo al argentino de a pie. Pero la plaza del Congreso está repleta».
Finalmente, tras la frustrada sesión en la Cámara Baja, la diputada Mariela Coletta sintetizó el espíritu de las jornadas de protesta: «Hoy pudieron apagar este Congreso, pero lo que no van a poder hacer es apagar a las calles, a las miles y miles de personas que en todo el país se movilizan hoy por la soberanía, por la democracia y por la educación pública».










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